Los Ojos del Alma

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Los Ojos del Alma

Mensaje por icaro100 el Dom Mar 09, 2008 2:37 pm

LOS OJOS DEL ALMA

Pedro era un joven universitario que estudiaba empresariales. No lo hacia ni por vocacion ni por ambicion, sino por cobardia. Sus estrictos padres le impusieron esa carrera porque era la unica que podria hacer de el un gran hombre capaz de gestionar satisfactoriamente la empresa familiar que tanto esfuerzo y sacrificio les habia costado levantar a sus antepasados. Esa empresa era algo sagrado para su familia pues representaba el poder y el dinero que les hacian "distinguidos y respetables" (y sobre todo envidiados y temidos)...y que eran mas importantes para ellos que la propia felicidad de su hijo cuya vocacion era estudiar filosofia para poder conocerse a si mismo y a lo que le rodeaba, poder compartir con los demas sus conocimientos y aprender de ellos. Pero no tuvo el coraje de afrontar las terribles consecuencias de un conflicto con su familia, la presion constante, las peleas, los vacios, la hostilidad...y se sometio renunciando a su sueño. Y asi su vda se convirtio en la gran mentira de quen trabaja cada minuto para destruirse a si mismo, para ser el hombre mundano y materialista que siempre odio...Por otra parte Pedro tenia un miedo atroz, probablemente fruto de su durisima educacion, a ser un incapaz, a carecer de la inteligencia, a ser un inutil que no pudiera enfrentarse a la vida y lograr sus objetivos. Probablemente era eso lo que hizo que no luchara por su sueño de se profesor, pues Pedro se engañaba diciendose que, de todas formas, aunque estudiara lo que queria, su estupidez le impediria destacar y ser util a los demas...y a si mismo. Eso si, Pedro tenia la capacidad de poder percibir nitidamente las cosas hermosas de la vida, desde la naturaleza a los sentimientos puros...era eso lo que le hacia ser un cobarde especialmente miserable, pues pudiendo sentir mas claramente que muchos las osas por las que merece la pena luchar...no lo hacia.

En los dias de Pedro solo habia un momento para algo parecido a la felicidad. Habia un precioso jardin cerca de su casa donde cada tarde se sentaba al lado de un gran estanque rodeado de flores. Alli pasaba las horas meditando, sintiendo el frescor del agua y el perfume de las flores, dando una tregua a su atormentada y falsa vida...dibujando en el cielo con la mente aquellos sueños que no era capaz de hacer realidad en la tierra.

Un dia Pedo fue a su banco como de costumbre...encontrandolo ocupado. Cuando se acerco lo encontro ocupado por una chica. Era una muchacha de unos 20 años, de corta melena rubia, piel blanca y cuerpo delgado. Vestia un abrigo negro. Pedro se sento a su lado y, venciendo su timidez, comenzo a hablarle.

-Es un lugar muy agradable este...lo que mas me gusta es el canto de los pajaros

-Si...adoro las alondras

Pedro se sintio agradablemente sorprendido al ver que su acompañante conocia a esos hermosos pajaros. Continuo hablado

-Me llamo Pedro y es un placer conocerte- dijo extendiendo la mano

Pero ella...no reacciono. Pasados unos minutos Pedro la retiro diciendo:

-Al menos podias haber tenido la cortesia de estrecharla, independientemente de que quisieras o no hablar comigo

.Lo habria hecho si pudiera verla-dijo la chica secamente

Volvio su cara y Pedro contemplo con asombro sus ojos cerrados. La chica era ciega.

Pedro deseó en ese momento que le tragara la tierra...¿como habia podido ser tan estupido? Tras un primer instante de aturdimiento consiguio reaccionar.

-Lo siento muchisimo...de verdad soy un imbecil, te aseguro que esta no es mi primera estupidez...solo siento que tu hayas tenido que sufrirla.

-No digas tonterias, el pelo me cubria los ojos y era imposible que te dieras cuenta-respondio la chica, tambien algo azorada.

-Pero debi imaginarlo...de verdad lo siento mucho.

-No pasa nada de verdad.

Pedro penso en marcharse, pero habia algo de esa chica que le atraia, que le hacia pensar, aun sin conocerla en absoluto, que dentro de ella habia algo luminoso que merecia ser descubierto. Intentó encontrar un modo de reiniciar la conversacion...y lo encontro. Al lado de la chica estaba tumbado un gran perro negro en quien antes no se habia fijado. El perro llevaba un extraño collar unido a una delgada barra de hierro con un mango. Eera evidente que servia de guia a la chica. Pedro se armó de valor y dijo:

-Tienes un perro realmente hermoso y tiene pinta de ser muy docil.

-Odio esa palabra. Docilidad implica sometimiento y obediencia irracional, lo cual lleva a la esclavitud. El esta conmigo porque me ama igual que yo le amo a el, pero ninguno de los dos manda sobre el otro.

-Siempre he tenido el dilema de si los animales pueden o no amar- dijo Pedro algo srprendido.

-Entonces es que nunca has vivido con uno- respondio la chica con un cierto desden.

-Probablemente puedas explicarmelo tú- contesto Pedro algo molesto.

-Es muy simple...mira yo no puedo percibir las cosas con los ojos, asi que he tenido que desarrollar otros sentidos. especialmente el tacto. Poco a poco he ido aprendiendo a comprender por ese medio casi todas las cosas. Por ejemplo sé cuando una caricia es falsa o viene del corazon...es facil saberlo sintiendo la delicadeza con la que rozan tu mano. Cuando no es de verdad lo hacen rapidamente, de forma mecanica, como quien limpia un plato. Cuando te aman la caricia es suave y prolongada, pues intenta transmitir todo el cariño, el apoyo, la comprension...que hay en quien te la hace, y porque es una caricia llena del gozo que da poder mimar a un ser querido. Pues mira cuando Sombra (se llama asi( acaricia mi mano con su patita o su lengua, sieno el mismo amor incondicional que cuando lo hace mi madre. Probablemente otra persona que pudiera verlas discriminaria a Sombra por no tener la misma forma fisica que un ser humano...pero como yo no puedo percibir eso me libro de esa absurda tentacion...lo cual en cierto modo me alegra.

-Vaya...me dejas sin palabras. Eres realmente sabia...tan sabia que puedes distinguir a un tipo de pajaro solo por su canto.

-Ya te dije que he tenido que desarrollar los otros sentidos para no quedar aislada de la realidad.

-¿Como te llamas?

-Raquel, encantada de conocerte- dijo la chica ofreciendo su mano a Pedro

Pedro la estrechó al momento...y sintio en aquellos delgados dedos un calor que le llegó hasta lo mas hondo de su ser, desde hace tiempo frio y vacio. Era una mano fragil en apariencia pero fuerte al estrechar la de otro, suave de tacto pero llena de vigor.

En ese instante comenzaron a hablar como si fueran viejos amigos. Pedro le contó su historia y su triste existencia, con una facilidad que a el mismo le sorprendio, pues era un muchacho enormemente reservado. Ella tambien empezo a abrirle su corazon.

-Yo tambien estudio en la universidad, lo que pasa es que hago la licenciatura a distancia...mis padres son muy protectores y temen que si voy a clase me pase algo. Estudio literatura y tambien violin. Violin para poder transmitir a los demas lo que siento y literatura para conocer lo que tantos y tantos hombres sintieron a lo largo de la historia y sienten hoy. Leer un libro (en mi caso con las manos) es lo mas maravilloso que puedes hacer...es iniciar una conversacion con otra persona que te ofrece un trocito de su ser paraque te ayude en tu camino.

-Bueno algunos lo hacen solo para ganar dinero- replico Pedro

-No son verdaderos escritores...es como la musica...si no sale de dentro, si no e crea para compartirla, para construir una realidad hermosa sobre la base de un sentimiento y ofrecer esa realidad a los demas para ayudarles, para hacerles mas felices o incluso para pedirles ayuda...la cancion sera una mentira y eso se reflejara en que musicalmente no valdra nada.

-Bueno debo irme por hoy, espero volver a verte.

-Asi sera. Pero me gustaria que te replantearas lo de estudiar algo que no te gusta...nose como puedes vivir en esa mentira.

-Yo tampoco...hasta mañana.

Y Pedro volvio a su casa con la dulce sensacon de haber encontrado una amiga...y el cierto temor de que a partir de ese momento su comoda pero falsa vida iba a cambiar radicalmente.

Y asi los dias fueron pasando. La vida de Pedro continuaba como siempre; cada mañana se levantaba, oía los mismos consejos sobre la necesidad de ser mas astuto y fiero que nadie en la defensa de los intereses propios que le daba su padre ("este mundo es una selva y solo los mejores se quedan con la riqueza...para ello hay que quitarse de enmedio a alguna chusma pero es la ley de la vida, solo los fuerte triunfan"), iba a su facultad donde fingia interesarse por lo que alli le enseñaban, aguantaba las frivolas conversaciones de sus compañeros, en las que nunca participaba pero tenia que oir y volvia a casa. La diferencia estaba en una hora, las cinco de la tarde. Ese era su momento con Raquel, el momento que hacía que todos los sinsabores precedentes merecieran la pena.

Todos los dias la encontraba sentada en el mismo sitio junto a su perro. Le saludaba, se sentaba a su lado y comenzaban a hablar. El solia traerle libros que le leia en voz alta para que le dijera que le parecian, aunque era dificil encontrar alguno que no hubiera "leido con los dedos" como ella decia. Tambien le leia escritos y poemas redactados por él mismo. Ella le recitaba las mas hermosas poesias que nuca habia escuchado, todas de memoria y muchas creadas por Raquel. Luego daban un paseo alrededor del jardin seguidos por Sombra. Raquel siempre le decia que le llevara donde estuvieran las flores que mas bellas le parecieran. Entonces se agachaba, las acariciaba suavemente con los dedos, tocando cada uno de sus rincones pero sin hacerles daño pese a su gran fragilidad, con una delicadeza que Psdro adoraba. Finalmente volvian al banco y se despedian, pues Raquel nunca le dejaba acompañarle.

Un dia Pedro fue al encuentro de Raquel como siempre...y en la lejania vio que llevaba algo entre sus manos. Cuando se acercó descubrio que se trataba de un violin. Raquel le miro muy seria y comenzo a hablar.

-Quiero que escuches esto.

Y comenzó a tocar. La melodia mas increible que Pedro oyo nunca, era como si el universo entero en toda su belleza penetrara en sus oidos. Era una melodia armoniosa, llena de paz, de dulzura, de pureza, como la suave corriente de un mágico rio de plata. En ciertos momentos se volvía apasionada, llena de un amor joven e indómito que ni el más fuerte muro podria contener, un estallido de luz que las palabras no pueden describir...sólo ciertos hechos como el nacimiento de un niño recien salido del vientre de su madre podían competir con ella en hermosura. En otros se volvia triste y melancolica, pero aun entonces pocas cosas podían superar su perfección. Raquel terminó de tocar cuando Pedro estaba a punto de echarse a llorar de emoción.

-¿¿¿¿Quien te ha enseñado esa cancion????- dijo Pedro con voz temblorosa.

-La he compuesto yo...pensando en ti.

-Dios...eso quiere decir...- susurró Pedro temblando de pies a cabeza.

-Te equivocas. No hablo de sentimientos, hablo de una realidad empírica. Esta canción es tu vida. Conociéndote y sabiendo como es tu alma la he compuesto. Tienes los dones necesarios para vivir una existencia plena, llena de sabiduría, amor y dicha. La parte más serena de la melodía expresa cada uno de tus dias, pues en ellos habrá la paz de espiritu propia de todo hombre que vive siendo fiel a si mismo y amando, luchando y conociendo las cosas bellas de la vida. La parte mas apasionada refleja los momentos cumbres de tu vida, como cuando conozcas el amor verdadero. Y los momentos tristes reflejan la tristeza que como en todas habra en tu vida...pero que podrás superar porque eres fuerte y valiente...y en tu lucha, pese al dolor, se reflejará la hermosura de todo aquel que, aun en la adversidad, no se traiciona y sigue adelante.

-No tengo palabras...

-Pues yo si...y te lo dire ahora mismo. No voy a permitir que te sigas traicionando hasta acabar destruyendo todo lo bueno que hay en ti. Hoy es el penúltimo dia de matricula para la universidad...y vas a matricularte en filosofia y dejar esa carrera que odias. Si no no volveras a verme nunca.

-No puedes hacerme esto...

-Lo siento pero no puedo dejar que te conviertas en un monstruo.

-Es mi vida!

-Y esta es la mia...yo decido que hago con ella...y sería demasiado para mi ver la llama de tu alma apagandose dia a dia...hasta que no quede nada de lo que eres.

- Te prometo pensarlo

.Solo hasta mañana. Si lo has hecho sientate a mi lado y si no...dejame sola.

Y Pedro abandonó el lugar con el mayor dilema que jamas se habia enfrentado en su triste vida.
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Re: Los Ojos del Alma

Mensaje por icaro100 el Dom Mar 09, 2008 2:44 pm

Pedro se pasó toda la noche pensando...los dulces recuerdos de sus momentos con Raquel se mezclaban con las terribles consecuencias que para su vida tendría un enfrentamiento abierto con sus padres...el desprecio y el odio que lanzaban contra toda persona que no fuera esclava del dinero como ellos caerían sobre él, pero multiplicados por mil, ya que él no era un mendigo o un obrero...era su hijo, el ser en quien habían proyectado todas sus ambiciones...si les contrariaba cada instante que pasara en su casa sería una asquerosa batalla de bajezas, insultos, desprecios y humillaciones. Si seguía siendo su marioeta eso estaría evitado...pero perdería lo único de su vida que le permitía calificarla como tal, y no como osura y vacía existencia...perdería a Raquel y se perdería a si mismo, pues también perdería todos aquellos valores que le hacían ser él, que le permitían esbozar una sonrisa de vez en cuando, que le hacían pensar que tal vez la felicidad no fuera un sueño irreal...

Después de una noche en vela Pedro se levantó. Como siempre fue hacia la cocina para desayunar. Allí le esperaban sus padres. Cuando se sentó con ellos la duda se empezó a hacer más grande...¿y si se lo decía? ¿y si de una vez por todas se libraba del yugo que le esclavizaba?...era evidente que si esperaba a ir a clase el miedo aumentaría cada vez más y terminaría por no hacerlo...si quería ser libre este era el momento, cuando estaba frente a la bestia, cuando podía enfrrentarse a un enemigo tangible y concreto, y no al miedo a ese enemigo que siempre es más terrible que él en si.

-Voy a dejar la carrera. No me gusta, no representa nada de lo que creo ni tiene nada que ver conmigo. Mi destino es otro y por fin tengo el valor de asumirlo. Hoy mismo me matricularé en filosofia. Siento no ser lo que esperabais que fuera pero no voy a renunciar a mi futuro y a mi vida por colmar vuestras ambiciones.

Pedro estaba temblando de pies a cabeza pero lo había hecho. La reacción fue terrible. Los insultos y gritos invadieron la sala al instante convirtiéndose en una destructiva lluvia de brutal perversidad...que a Pedro no podía tocarle porque yaera libre. Con una sonrisa en los labios salió de la habitación y se fue a la calle. Ese mismo día asistió por primera vez a clase de filosofía.

Al llegar las cinco y tras una comida en un riguroso silencio que sólo fue roto por sus padres para anunciarle que desde ese momento sólo tenía derecho a comida y cama y que no le iban a dar un sólo centimo para que aprendiera a vivir un pobre desde ahora, Pedro slió disparado al encuentro de Raquel. Estaba en el mismo sitio de siempre, pero a diferencia del resto de días su rostro estaba tenso y llno de preocupación. Pedro se acercó a ella y, poniendole la mano en el hombro, le susurró al oido

-Soy yo, mi estrella...yo de verdad, por primer vez en mi vida.

En ese instante el rostro de Raquel se iluminó de tal forma que eclipsó al sol mismo. Pedro hasta ahora sólo le había visto sonreir levemente, sin mostrar los dientes...pero ahora sonreia plenamente, con una sonrisa autentica y desbordante de las que no pueden fingirse pues algo tan hermoso nunca podrá crearse por artificio o falsedad. Entonces abrazó a Pedro con todas sus fuerzas

- Muchisimas felicidades...hoy es uno de esos dias que recordaré siempre, porque tú, mi mejor amigo, has encontrado la libertad...y yo también, porque ya formas parte de mí, y por ello tu bien es mi bien y tu mal mi mal.

Y cogidos del brazo comenzaron su paseo diario más unidos que nunca.

Pasaron los días y Pedro cada vez progresaba más. Fueron los primeros examenes, que sacó brillantemente, llegó el segundo cuatrimestre...y con él el famoso concurso de debate de la facultad, donde participaban los mejores oradores de la ciudad. Pedro se moría por concursar pero una vez más el miedo le embargaba...pues aquí ya no se trataba de hacer simples razonamientos o memorizar conceptos...aqui se competía con los mejores, y perder significaría para él una prueba irrefutable de su estupidez y un hachazo brutal y decisivo contra el arbol de su autoestima...que terminaría por hacerlo caer.

Pedro no había hablado de esto con Raquel nunca, pues temía que generara en una nueva discusión o que ella le exigiera que participara...pero un día en que Raquel estaba deprimida no pudo más y se lo confesó, buscando principalmente devolverle la moral aunque fuera a costa de meterse en un lio que no sabia a donde le podía llevar.

Entonces Pedro comenzó a hablar y no paró hasta contarle toda su situacion, lo que la rodeaba y los sentimientos y miedos que en ella se ponían en juego. Cuando acabó, Raquel se quedó pensativa por un momento. Después levantó la cabeza, se acercó a Pedro y con una voz llena de dulzura y confianza, tocada por una leve risa de la que suele producirse cuando nos cuentan un temor absurdo, de los que nunca se harán realidad porque no tienen fundamento (algo así como cuando un niño dice que tiene miedo a que el monstruo que hay debajo de su cama le devore) le susurró lo siguiente:

- Durante casi un año he estado a tu lado. Te he oído hablar, divagar, reflexionar...he escuchado tus poesías y he conocido tus inquietudes...y puedo decir que eres una de las personas más capaces que conozco.Pero eso no te servirá de nada si no confías en ti. Es como si tienes una semilla y te niegas a plantarla por si se pudre en la tierra y no nace la flor de la que es germen...perderás la semilla y la flor. Por favor Pedro, no puedes negar al mundo tus cualidades si luchas podrás cambiar tantas cosas, tantas vidas...empezando por la mia. Por favor hazlo por mí.

-Daría mi vida por ti...si es lo que quieres así será.

Y un día más se despidieron. Pedro no entendía lo que le paaba...durante años había luchado contra sus temores poniendo en ello todo su coraje, peleando cada minuto contra su cruel subconsciente con rabia y determinación...y siendo sistemáticamente vencido por él. Daba igual los recursos que utilizara, siempre era derrotado pur su propio cerebro que ideaba los más crueles y rebuscados argumentos para hundirle demostrándole que era un imbecil. Años y años de esclavitud...que desaparecieron al instante sólo con un deseo de Raquel. El mero hecho de que le hiciera ilusión era bastante para que Pedro arriesgara loque fuera por lograrlo. Seguía teniendo miedo, tanto como antes...pero ya no era óbice para que lo intentara, ahora podía enfrentarse a él y vencerlo...y todo por un deseo de aquella persona a la que cada día quería más.

Y Pedro participó y quedó en quinto puesto, algo enormemente meritorio teniendo en cuenta que habia mas de cien aspirantes al premio. La tarde siguiente cuando vio a Raquel le contó todo diciéndole que, si bien no poia ser el primero, al menos estaba entre los más capaces. Raquel le respondió:

-Hsta el día de tu muerte no sabrás cual es tulímite. El que esos participantes te superaran no tiene por que implicar que fueran más capaces que tú. Puede que hubieran estudiado más tiempo, que se hubieran preparado mejor, que ese día estuvieran mas lúcidos...depende de mil cosas. Sólo cuando hayas agotado tu último segundo de vida, cuando ya no te quede más tiempo para luchar y prepararte, sabrás que no puedes llegar más lejos...hasta entonces sigue luchando.

Y en ese momento Raquel empezó a llorar, unas lágrimas que parecían llevar mucho tiempo siendo acumuladas y que no podían esperar por más tiempo para liberar su carga de amargura. Su llanto era cada vez más fuerte hasta el punto de que tuvo que apoyar su cabeza en el pecho de Pedro porque no podía permanecer erguida.

-¿¿¿Que te pasa???-gritó Pedro asustado

-Por favor déjame un momento para que me recupere, ahora no puedo hablar.

Después de unos minutos Raquel pudo reponerse

-Soy ciega de nacimiento. Desde siempre he vivido en esta penumbra permanete, sin poder saber como es la luz del sol o la belleza de las flores, siempre temerosa de tropezar con algo, andando lentamente cuando mi corazón me pide correr y saltar para que el aire me acaricie con toda su dulzura...hay tantas cosas maraillosas que nunca podré hacer...lo tenía asumido pero ahora te conozco...y no poder hacerlas contigo es más de lo que puedo soportar....porque tú les darías verdadero sentido, tú las harías mil veces más valiosas, poder compartirlas contigo...las convertiría en pedacitos de paraiso.

-Es cierto que ver es algo muy hermoso, un don del cielo...pero te aseguro que no existe nada que pueda ser percibido con los ojos que supere en belleza la canción que me escribiste. Viendo experimentarías cosas increibles pero...no más bellas que las que puedes percibir por otras vias.

-Pero poder descubrir como es ver...la felixcidad de ese momento... no puedo ni imaginarme como sería...

-Sería enorme sin duda...pero no más grande que la que se siente cuando se descubre algo tan celestial como el amor.

-Si...

-Y yo lo he descubierto contigo. Te amo Raquel.

Y diciendo esto Pedro acecó sus labios a los de ella, sin llegar a besarle pero haciendole ver que si tenía su permiso iba a hacerlo...Raquel temblaba como nunca lo había hecho, sin saber qué hacer, si retirar su rostro o hacer lo qe su corazón le deciía...

Y Raquel se apartó. Puso su mano en la boca de Pedro mientras apartaba su cara...durante un momento no hubo ninguna emoción en su cara que expresaba una rara normalidad, como si el shock de la impresión le impidiera darse cuenta de lo que pasaba..pero al momento su rostro se llenó de rabia.

-Déjame sola

-¿Como?

-Marachate necesito estar sola.

-Pero...

-Que te vayas de una vez!

-Pero mañana estaras aquí...¿verdad?

-Si te vas es posible...si no, es seguro.

Pedro se fue lleno de dolor...¿Por qué había tenido que cometer ese estúpido error? Había conseguido tenerla como amiga, que confiara en él, se había asegurado poder estar en su vida, poder ayudarle y cuidar de ella que era lo que más deseaba...se había asegurado tener siempre cerca lo que más amaba en el mundo...y ahora por querer más de lo que podía tener podía perderlo para siempre...

Cuando llegó a su casa, Pedro se tiró en la cama al instante pues no tenía fuerzas para nada..pero no pudo dormir en toda la noche. Cada segundo aparecía ante sus ojos uno de sus felices momentos con Raquel, sus conversaciones, cuando le cogía de la mano para ayudarle a levantarse, sus intercambios de escritos y poesías, todas las veces que se habían apoyado mutuamente, su sonrisa, su libertad, su fuerza, su coraje...y sobre todo recordaba una y otra vez como esa chica había cambiado su vida abriéndole los ojos, el corazón y la mente, mostrándole quien era realmente...y dándole valor para ser esa persona. La amaba, hoy más que nunca comprendía que la amaba, que la había amado siempre, aun antes de conocerla, que desde su nacimiento había sentido el brillo de su alma y la había buscado...y que sin ella nada tenía sentido. Raquel era todo lo que quería, todo lo que buscaba, el manantial de agua viva a cuyo lado su alma nunca más sentiría sed...pero por encima de todo era el ser que le había hecho ver que hay cosa más importantes que uno mismo...porque a su lado Pedro había sentido por primera vez...que daría su vida por alguien...había sentido de verdad qué es el amor...porque el amor no supone que te gusten ciertas cualidades de alguien o lo pases bien a su lado...supone sentir que esa persona es tan maravillosa que su felicidad es para ti mucho más importante que la tuya propia...amar es salir de ti mismo y darte cuenta de que hay cosas más importantes que tu egoismo o tu placer.

Al dia siguiente Pedro estaba desde las cuatro en el parque, temlando de pies a cabeza y dando nerviosas vueltas a la zona del banco pues estaba demasiado desesperado para permanecer quieto. Pasaron las cuatro dieron las cinco, las seis...y nadie apareció. lo mismo el día siguiente y el siguiente. Raquel se había ido...Pedro no sabía qué hacer, durante esa semana fue incapaz hasta de ir a clase, se pasaba el día y la noche ecorriendo la ciudad como un alma en pena, esperando encontrar a su amada...sin exito. Pedro intentaba recordad cualquier dato que le sirviera para localizarla...ella siempre había guardado closamente su dirección...pero tal vez se le hubiese escapado algún dato...una vez le dijo a Pedro que le encantaba despertarse con unas campanas como de cristal, muy delicadas y tenues, que se oian desde su balcón...eso era una pista...¿donde podía ser?...claro!!! el convento de las afueras!!! ahí estaban las campanas más pequeñas de la ciudad, Pedro lo recordaba muy bien, pues de niño le llevaban a misa a su capilla...no había tiempo que perder

Pedro pasó varios días rondando la zona sin éxito. Su tesón era tal que desde las seis de la mañana hasta noche cerrada no se movía de allí. Tras una semana de vigilancia, Pedro empezó a perder la esperanza...pero siguió yendo porque sabía que aunque su razon le dijera que era imposible encontrarla su corazón le seguiria llevando al convento cada día. Eran las ocho de la mañanay Pedro estaba medio dormido, sin prestar atención porque era dificil que a esas horas apareciese nadie...de pronto vio una esbelta figura vestida de negro saliendo de un portal...podia ser...estaba acompañada de un perro! era ella! Pedro corrió a su encuentro

-Raquel!!!

Ella no se inmutó y siguió su camino. Pedro corrió tras ella y le alcanzó

-Raquel por favor escuchame!

Y le cogió del brazo. En ese momento Sombra comenzó a gruñir

-Si no me sueltas puede hacerte mucho daño

-No me importa

-Estas temblando

-He aprendido a convivir con elmiedo sin que copndicione mis actos...tu me lo enseñaste

Sombra cada vez estaba más agresivo y parecía ir a saltar contraa Pedro en cualquier momento, pero éste no cedía. Entonces Raquel puso su mano sobre la cabeza de Sombra y se calmó al instante.

-Mereces una explicación y voy a dártela.Sentémonos

Fueron a un banco cercano al convento. Raquel mostraba una frialdad absoluta, como si no conociera a Pedro de nada...pero él creía adivinar que tras su frío rostro había una lucha de emociones y sentimientos...que no sabia como acabaria
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Re: Los Ojos del Alma

Mensaje por icaro100 el Dom Mar 09, 2008 2:44 pm

Raquel comenzó a hablar:

-Escuchamé. No podemos estar juntos. Tú mereces disfrutar al máximo de la vida y a mi lado no podrías hacerlo. Mis limitaciones me impiden muchas cosas y sería una carga para ti. Esa es la razón. Yo ya he cumplido mi sueño ayudándote a ser lo que deseas...me has hecho muy feliz y seguiré siéndolo sabiendo que tú lo eres. Ahora debemossepararnos.

-¿¿¿Entonces era por eso???? lo haces por mi!!!!

-Lo hago por mí. No soportaría ver que dejas de quererme y me olvids.

.Eso nunca ocurrirá.

-No puedes afirmarlo.

-Te lo juro.

-Me lo juras siendo tú ahora...pero las cosas cambiarán...y aunque no cambiaran no quiero que sufras mi tormento...bastante tengo yo con sufrirlo.

-Entonces todo vuelve a ser como antes. Vuelvo a ser el mismo esclavo.

-No!!!

-Si...todo lo que hacía era por ti. No fui capaz de luchar por mi felicidad durante todos estos años...pero fui capaz de luchar por la tuya. No fui capaz de ser libre por disfrutar de la vida...pero lo he sido por dibujar una sonrisa en tus laios...nuestra relación es lo más importante de mi vida, sin ella nada merece la pena, nada sustenta mi lucha y por tanto volveré a caer. Todo tu esfuerzo ha sido en vano...porque todo ha sido una mentira.

-No es cierto!

-Si lo es, porque diciendo lo que has dicho hasdemostrado que no crees en mí ni en mi palabra, y si somos incapaces de confiar el uno en el otro no hay nada etre nosotros...y s despues de todo este tiempo no he podido lograr que cres en mí...sigo siendo el mismo fracasado.

-No tienes derecho a acerme esto...

Raquel comenzó a llorar. Pedro le abrazó y ella se dejó. Entonces Pedro alzó dulcemene la cabeza de ella hasta la altura de la suya.

-Sé mis ojos. Sigue mostrándome las cosas hermosas de la vida. Sigue cuidando de mí. Te necesito, no puedo caminar sólo.

Y besó apasionadamente sus labios fundiéndose ambos en un abrazo que duraria toda la eternidad

FIN
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Re: Los Ojos del Alma

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